De pequeño pensaba que era demasiado moderno para la época que me había tocado vivir.
De adulto he caído en la cuenta de que soy demasiado retro para los tiempos que corren.
Pero siempre me ha gustado el año en el que me tocó nacer: 1982.
Por el año en que nací, le echo toda la culpa de lo que escribo al cine de los 80 y 90,
pero lo cierto es que debo agradecer a ese mismo cine despertar en mí el afán de cautivar y embelesar, de sacudirte con el ritmo de una buena historia.
Así que sí, soy hijo de la cultura pop… pop-corn.